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Breve
historia de la Provincia
Hacía diez años que las hijas de la Madre Paulina
trabajaban incansable y silenciosamente a favor de la educación
cristiana de la juventud y en el servicio de los pobres enfermos
en Chile, cuando Dios, en sus caminos inescrutables les abrió
un nuevo campo de apostolado en la República Oriental del
Uruguay.Las Hermanas de la Caridad Cristiana llegaron a tierras
uruguayas en mayo de 1884 por pedido del Padre Montes, de la ciudad
de Melo donde fueron recibidas por las generosas y caritativas damas
Jackson, quienes les regalaron las casas donde vivirían.
Desde los comienzos, no faltaron a las Hermanas serias dificultades:
se sucedían guerras civiles, las órdenes reli¬giosas
eran perseguidas y surgió una ley contraria a la educación
religiosa. En Melo, las Hermanas fueron heroicas en la atención
del Lazareto de enfermos de viruela, durante la epidemia. Milagrosamente
no se contagió ninguna. También los soldados de
los dos bandos po¬líticos opuestos, “Blancos
y Colorados”, heridos en las luchas partidarias buscaban
su ayuda. Muchos relatos que muestran el valor y el desinterés
con que se entregaron estas primeras Hermanas a su labor apostólica.
Uno de ellos es sumamente interesante y conmovedor: la travesía
de la Madre Gonzaga, Superiora Provincial de Chile con seis jóvenes
Hermanas llegadas de Alemania, cruzando la Cordillera de los Andes
a lomo da mula. Tardaron un mes y en plena altura de la Cordillera
celebraron la primera Navidad en América.
La educación fue el trabajo principal de las Hermanas.
En 1884 se fundó el Colegio Inmaculada Concepción
de Montevideo. Las Hermanas también evangelizaban y asistían
a los pobres del lugar. El trabajo aumentaba cada vez más
y surgieron pedidos de nuevas fundaciones: se abrieron los Colegios
“Inmaculada Concepción” en Salto en 1889, en
Santa Lucía en 1890 y en Durazno en 1894. En 1952 se fundó
la “Escuela Madre Paulina”, en un barrio obrero cerca
de la Casa Madre y la Policlínica gratuita “Paulina
von Mallinckrodt”, anexada al Colegio “Inmaculada
Concepción” de Montevideo. También en este
mismo Colegio se acondicionó una parte de la Comunidad
para el Hogar de Hermanas ancianas y enfermas llamado “Betania”.
Entre los años 1937 y 1945 las Hermanas realizaron una
fecunda labor en el sanatorio Etchepare de Montevideo.
Debido a circunstancias políticamente difíciles
y complicadas la labor de nuestras Hermanas en Melo se vio perjudicada
y por eso en el año 1904 las Hermanas debieron retirarse
de ese querido campo de apostolado. Al año siguiente, se
pudo concretar un deseo altamente esperado: la primera fundación
en la otra ribera del Río de la Plata, en la República
Argentina. En 1905 el “Colegio Mallinckrodt” abrió
sus puertas en la ciudad de Buenos Aires y en el año 1925
el “Colegio Mallinckrodt”, en Martínez. Las
Hermanas también trabajaron entre los años 1938
y 1949 en el Colegio “Paulina de Mallinckrodt” en
Darregueira en la provincia de La Pampa; entre 1974 y 1978 en
el Hogar de Niños “Luisa Morrogh Bernard de Bottani”
en Gilbert, provincia de Entre Ríos; entre los años
1988 y 1994 en la Casa Misionera de Chilecito, provincia de La
Rioja y entre los años 1968 y 2005 en la Casa de Ejercicios
Espirituales “Quinta Mallinckrodt” en Virrey del Pino,
provincia de Buenos Aires.
Al ser las distancias tan grandes y los viajes tan difíciles,
en el año 1926, llegó la autorización para
iniciar el Noviciado en Montevideo con dos Postulantes del lugar.
Un breve tiempo después, las Superioras Mayores consideraron
que era mejor tener gobiernos Provinciales separados, independientes.
La Madre Rosa de Lima Goyechea, de nacionalidad uruguaya, asumió
el cargo como primera Superiora Provincial de la recién
constituida Provincia Uruguayo-Argentina. Era el 15 de octubre
de 1927. A partir de ese año, la sede de la Provincia está
en la Casa Madre de Montevideo, en la zona del Prado.
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