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NUESTRO CARISMAEl carisma que la Madre Paulina ha recibido como un don de Dios y que nos ha legado como preciosa herencia, configura nuestra espiritualidad: Unión con Dios en la caridad de modo que, totalmente entregadas a Él y buscando sólo su voluntad mediante una vida plena del Misterio de Cristo, entregamos la caridad de Cristo a todos en un servicos alegre y cordial.
La vida de las Hermanas de la Caridad Cristiana se puede definir desde la Eucaristía. Dice la Madre Paulina: “El Santísimo Sacramento es mi vida, mi felicidad, a Él le debo la gracia de mi vocación” (Carta a Luisa Hensel, julio1840). |
Contemplando a Jesús Eucaristía y dejándonos transformar por su Palabra hacemos presente el amor de Dios en el mundo. La vida de oración ocupa un lugar central en nuestra Vida Religiosa. “Siempre mirar a Jesús, interior y exteriormente. Jesús en todo su ser: pensamientos, palabras y obras. En todo lo que sucede durante el día siempre la mirada en Jesús” (Madre Paulina, Carta a la Hna. Josefa, junio 1854).
Cumpliendo nuestra misión con alegría, fruto del trato íntimo con Dios en el Santísimo Sacramento, y afabilidad, que brota del amor al prójimo, llevamos la luz del Evangelio a todos los que nos son confiados, especialmente a los más débiles y a aquellos que han perdido la esperanza y la alegría. |
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